El debate sobre lo que llega a nuestras mesas ha cobrado una urgencia sin precedentes. Recientemente, el Congreso de la República anunció la presentación del Proyecto de Ley 011-2026-2031-CD, una iniciativa que busca promover la inocuidad de los alimentos fortaleciendo el sistema de control y vigilancia sanitaria frente a la alarmante presencia de pesticidas y agroquímicos en los mercados.
Esta propuesta nacional busca responder a una crisis de salud pública innegable. Sin embargo, mientras el debate legislativo a nivel nacional recién toma forma en este 2026, en la región Áncash decidimos no esperar a que la crisis nos alcanzara. Nos anticipamos al futuro.

Análisis Estratégico: El Proyecto de Ley de Inocuidad Alimentaria y el Futuro del Agro
Con el texto completo de la iniciativa legislativa 011-2026-2031-CD sobre la mesa, el panorama se aclara y confirma que el sector agrícola peruano está a las puertas de una reestructuración obligatoria.
El hecho de que esta problemática ya cuente con una sentencia del Tribunal Constitucional (por la vulneración del derecho a la salud y al medio ambiente) significa que el Estado, en todos sus niveles, estará obligado a actuar. Ya no es solo un debate político; es un mandato constitucional.
Aquí tienes el desglose de los puntos más críticos y cómo impactan en la gestión pública y la innovación empresarial:
1. El Colapso del Modelo Agrícola Tradicional
La revelación de que «más de la mitad de los alimentos monitoreados no eran aptos para el consumo» por el exceso de pesticidas y plaguicidas es una declaración de emergencia. Esto invalida el modelo de cultivo convencional basado en agroquímicos desregulados. El mercado exigirá una transición inmediata hacia la agricultura regenerativa y sostenible, donde la optimización de recursos y el cultivo limpio dejen de ser una opción para convertirse en el estándar obligatorio.
2. La «Rastreabilidad» como Motor Tecnológico
La diputada Indira Huilca mencionó un factor que cambia las reglas del juego: hacer posible que se pueda rastrear este tipo de alimentos.
- El problema: El Estado actual carece de la infraestructura para rastrear eficientemente cada lote de verduras o frutas desde el campo hasta el supermercado mediante métodos tradicionales.
- La oportunidad: Este es el escenario donde la tecnología Web3 y la Blockchain brillan. Integrar ecosistemas descentralizados para registrar de manera inmutable el ciclo de vida de un cultivo (uso de suelo, agua, ausencia de químicos) proporciona exactamente la trazabilidad que la ley busca. Las plataformas que ya operan con este nivel de transparencia digital tendrán vía libre en los mercados más exigentes.
3. El Desafío para la Gestión Pública Regional
El senador Jaime Delgado señaló la actual «ausencia e ineficiencia del Estado». Al aprobarse esta ley, la presión caerá directamente sobre las direcciones regionales de agricultura y salud.
- Desde la gestión gubernamental en los consejos regionales, será imperativo diseñar ordenanzas y programas que capaciten a los agricultores locales. Si el Estado sanciona sin educar ni proveer tecnología, miles de pequeños productores quedarán fuera del mercado.
- Se abre una ventana crucial para promover asociaciones público-privadas que lleven tecnología de monitoreo y certificación al campo, asegurando que el desarrollo económico regional no se detenga por las nuevas barreras sanitarias.
4. Consolidación de los Activos del Mundo Real (RWA)
Para el sector de las finanzas y las inversiones, esta crisis sanitaria es un filtro. Los proyectos que combinan tierras agrícolas productivas con tecnología predictiva para garantizar cosechas limpias se vuelven activos de altísimo valor. Tokenizar estos procesos no solo asegura el cumplimiento de la nueva ley, sino que atrae al capital institucional que huye del riesgo sanitario y busca impacto ambiental positivo.
Esta iniciativa legislativa confirma que el futuro de la economía verde exige integrar el cuidado de la tierra, el rigor de la gestión pública y la transparencia absoluta de la tecnología.
La Visión Regional: Ordenanza N° 009-2025-GRA/CR
A fines del año pasado, tuvimos muy claro que el modelo agrícola tradicional basado en agroquímicos desregulados era insostenible, no solo para el medio ambiente, sino para la salud de nuestras familias y la competitividad de nuestros agricultores.

Por ello, desde mi posición como Consejero Delegado y en representación de la provincia de Recuay, asumí el compromiso de impulsar y lograr la aprobación unánime de la Ordenanza Regional N° 009-2025-GRA/CR. promovida por el consejero delegado del Gobierno Regional de Ancash en el periodo 2025 Yover Montoya
Promulgada en diciembre de 2025, esta norma marcó un hito al declarar de Necesidad Pública Regional la Producción, Comercialización, Consumo e Investigación de Productos Orgánicos en el departamento de Áncash.
¿Qué significa este paso histórico para nuestra región?
No nos limitamos a redactar un documento declarativo; construimos una política pública con directrices claras y obligatorias para las gerencias regionales, enfocada en:
- Innovación y Transferencia Tecnológica: Fomentar la investigación junto con la academia para modernizar el campo.
- Acceso a Certificaciones: Ayudar a nuestros agricultores a obtener las certificaciones orgánicas necesarias para competir, rompiendo las barreras burocráticas.
- Apertura de Mercados: Impulsar canales de comercialización y priorizar el agro limpio en los programas de compras públicas.
Trazabilidad: Donde la Política Pública se Encuentra con la Tecnología
El actual proyecto de ley del Congreso hace un énfasis vital en la necesidad de rastrear los alimentos. Es aquí donde la visión política debe ir de la mano con la innovación tecnológica.
Desde mi experiencia integrando finanzas verdes y tecnología Web3, entiendo que la única forma de garantizar una trazabilidad perfecta es mediante herramientas digitales inmutables. La Ordenanza Regional que impulsamos en Áncash preparó el terreno legal e institucional; el siguiente paso es dotar a nuestros productores de la tecnología necesaria (como la certificación en blockchain) para que puedan demostrar el origen limpio de sus cosechas ante cualquier mercado del mundo.
Las crisis no se resuelven solo con sanciones, se resuelven con visión, educación y tecnología. En Áncash, dimos el primer gran paso hacia la agricultura del futuro, demostrando que el desarrollo económico, el uso de nuevas tecnologías y la protección de la salud pública deben caminar en una misma dirección.


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